La confesión de un adolescente que secuestró violó y mató a una nena
El caso de Aaron Campbell conmovió a la sociedad escocesa por su corta edad y la brutalidad con la que cometió el crimen. La víctima, Alesha MacPhail, de seis años, estaba de visita en la casa de sus abuelos cuando fue raptada.
Alesha MacPhail, una nena de 6 años, dormía en la madrugada del 2 de julio de 2018 en la casa de sus abuelos, en la Isla de Bute, Escocia, donde estaba de visita desde hace tres días.
En un momento, Aaron Campbell, un adolescente de 16 años, se metió a la habitación por una ventana. Antes, el chico le había comprado marihuana a Robert, el papá de Alesha, y había entrado al departamento en varias ocasiones. En esta oportunidad, entró para robarle droga.
Horas después, la policía encontró el cuerpo de la nena de seis años en un bosque, a pocos minutos de la casa de los MacPhail. La escena era trágica: estaba desnuda y tenía varias heridas en todo el cuerpo.
Campbell fue detenido dos días después y trasladado a una comisaría en la ciudad de Glasgow. Sin embargo, pese a todas las pruebas en su contra, mantuvo su inocencia hasta el final.
Una visita inesperada
Campbell nació el 7 de mayo de 2002 en el condado de Shropshire, pero se mudó a la Isla de Bute cuando tenía entre cuatro y cinco años. Durante su adolescencia, tuvo antecedentes de depresión y autolesiones, y discutía con frecuencia con su mamá, que era alcohólica. Incluso, fue ingresado en una clínica psiquiátrica después de haber intentado iniciar un incendio en varias ocasiones. Sin embargo, Campbell tenía un sueño: convertirse en youtuber y “hacer algo fuera de lo normal”. En la investigación establecieron que el chico había compartido una publicación en Facebook en la que afirmaba que “podría matar” y que eso “sería una experiencia única en su vida”.
El día anterior al asesinato de Alesha, el adolescente había invitado a 15 amigos a su casa para organizar una fiesta. Allí, se emborrachó y cuando todos volvieron a sus casas, empezó a contactar a varios dealers para comprar marihuana, pero ninguno contestó.
Por eso, Campbell salió de su casa decidido a robar droga y llegó a la de MacPhail, a quien le había comprado en varias ocasiones.
Pasadas las dos de la mañana, el adolescente -armado con un cuchillo- entró a la casa por la ventana de una habitación, donde encontró a Alesha dormida en una cama. “Vi una oportunidad. Todo lo que pensé fue en matarla una vez que la vi”, aseguró después en su confesión.
El chico levantó a la nena de seis años, que aún estaba dormida, y salió del lugar. Durante el camino, ella se despertó y le preguntó quién era, y él le contestó que conocía a su papá y que la estaba llevando a su casa. Incluso, le llegó a dar su remera porque ella le dijo que tenía frío.
Campbell trasladó a la víctima hasta un hotel abandonado, a solo 15 minutos de donde la había secuestrado, y abusó de ella. Luego, la golpeó y la asfixió hasta la muerte. Para ocultar el crimen, le sacó la ropa y la tiró al mar, mientras que dejó su cuerpo en una zona boscosa.