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Sociedad

Los peores regalos por el Día de la Madre jamás vistos, según las afectadas

Publicado el 16 de oct de 2019 · 15:26 · 1 lecturas
Por machistas, poco saludables o literalmente inútiles. Quince mujeres describen el presente que les horrorizó.
    •  Belinda (42 años):   Como mamá de tres niños menores de 6 años a tiempo completo, me ilusiona celebrar el Día de la Madre, y mis expectativas son altas. No soy materialista, pero hace un par de años un perfume sin marca, de imitación, con un olor fortísimo a especias, me dejó helada. Lo peor fue al darle la vuelta al frasco y leer ‘prohibida su venta’ .   Un regalo que, además,  puede resultar peligroso . La  Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa)  ha demostrado a través de un análisis de laboratorio lo perjudiciales para la salud que pueden resultar los ingredientes de estos perfumes de imitación. Mediante una técnica llamada  cromatografía de gases  espectrometría de masas , se han logrado identificar los componentes de los perfumes falsos y compararlos con los originales, demostrando que las falsificaciones, además de carecer de protección ultravioleta, contienen gran cantidad de agua sin tratar como base (hasta un 50%) y etanol industrial como disolvente, amén de compuestos prohibidos, como el etilenglicol. Por otra parte, estos productos se fabrican sin notificar a las autoridades europeas (el  Reglamento Europeo de Cosméticos  es el que regula la seguridad), por lo que ante reacciones alérgicas, dermatitis o manchas en la piel, ¿a quién reclamamos?
      Un perfume de imitación Belinda (42 años): Como mamá de tres niños menores de 6 años a tiempo completo, me ilusiona celebrar el Día de la Madre, y mis expectativas son altas. No soy materialista, pero hace un par de años un perfume sin marca, de imitación, con un olor fortísimo a especias, me dejó helada. Lo peor fue al darle la vuelta al frasco y leer ‘prohibida su venta’.
    •  Francisca (50 años):   Mi primer Día de la Madre, cuando mi hijo tenía apenas dos meses y mis hormonas aún estaban haciendo de las suyas, rompí a llorar cuando me regalaron una batidora. Es cierto que un día, mientras hacíamos la compra, le comenté a mi pareja que necesitábamos una nueva, pero nunca imaginé que aprovecharía esa fecha y ese momento para comprarla .   Otro regalo machista, como también lo son las planchas, las aspiradoras, las tostadoras, etc. Algunos están fomentados por grandes centros comerciales o tiendas  online  con eslóganes machistas, que identifican a la mujer con las tareas para el hogar. Por ello, después de recibir quejas de consumidores a través de las redes sociales,  Facua  ya ha denunciado este tipo de campañas, e invita a estas grandes superficies a utilizar el mismo reclamo para el Día del Padre. ​
      Una batidora Francisca (50 años): Mi primer Día de la Madre, cuando mi hijo tenía apenas dos meses y mis hormonas aún estaban haciendo de las suyas, rompí a llorar cuando me regalaron una batidora. Es cierto que un día, mientras hacíamos la compra, le comenté a mi pareja que necesitábamos una nueva, pero nunca imaginé que aprovecharía esa fecha y ese momento para comprarla. Otro regalo machista, como también lo son las planchas, las aspiradoras, las tostadoras, etc. Algunos están fomentados por grandes centros comerciales o tiendas online con eslóganes machistas, que identifican a la mujer con las tareas para el hogar. 
    •  Antonia (62 años):   Cuando mis hijas eran pequeñas, quisieron hacerme un regalo con el dinero de su paga. No tenían mucho, la verdad, pero les hacía ilusión que su padre las llevara a la tienda y que fueran ellas las que eligieran. Que quede claro que se lo agradezco, fue un detalle, pero no podían haber elegido nada más feo: una muñeca de porcelana, de esas que provocan pesadillas​ (por lo menos a mí) .   El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, ya habló de ello en un artículo de 1919, explicando el desasosiego que nos produce “lo que está a medio camino entre lo vivo y lo muerto, lo animado y lo inanimado”. Es un sentimiento más común de lo que pensamos, un temor definido por la psicología como pediofobia, el miedo irracional a las muñecas. Además, este terror incrementa cuanto más realista es la cara de la muñeca, por ello algunos especialistas creen que esa aversión es aún mayor con las muñecas de porcelana.
      Una muñeca de porcelana Antonia (62 años): Cuando mis hijas eran pequeñas, quisieron hacerme un regalo con el dinero de su paga. No tenían mucho, la verdad, pero les hacía ilusión que su padre las llevara a la tienda y que fueran ellas las que eligieran. Que quede claro que se lo agradezco, fue un detalle, pero no podían haber elegido nada más feo: una muñeca de porcelana, de esas que provocan pesadillas​ (por lo menos a mí).
    •  Teresa (41 años):   Mi hijo me regaló un vestido precioso, pero dos tallas más pequeño. Era de una marca carísima y me sorprendió, pero al ver el error de la talla (era una 38 y yo estoy entre la 42 y 44) le dije: ‘Cariño, es un regalo fantástico, pero papá va a tener que ir a cambiarlo por otro un poquito más grande’. Mi marido rápidamente matizó: ‘No, no aceptan cambios porque estaba en liquidación, pero era una buena ganga y pensé que ya perderás unos kilillos este verano’. Me dejó sin respuesta, y me sentí un poquito insegura​ .   Se calcula que entre el 1% y el 2% de la población mundial sufre de Trastorno Dismórfico Corporal, una condición que hace que nos obsesionemos con los defectos que percibimos en nuestra apariencia. Es por ello que ese tipo de regalos, especialmente cuando se sufre de baja autoestima, pueden ser peligrosos. La profesora de estudios de género de  la Universidad de Ohio , Jesse Fox, publicó que el 54% de las mujeres se siente infeliz con su cuerpo, y a un 80% les hace sentir mal mirarse al espejo. ¿Vestidos? Claro que sí, pero de la talla correcta, por favor.
      Un vestido… de liquidación Teresa (41 años): Mi hijo me regaló un vestido precioso, pero dos tallas más pequeño. Era de una marca carísima y me sorprendió, pero al ver el error de la talla (era una 38 y yo estoy entre la 42 y 44) le dije: ‘Cariño, es un regalo fantástico, pero papá va a tener que ir a cambiarlo por otro un poquito más grande’. Mi marido rápidamente matizó: ‘No, no aceptan cambios porque estaba en liquidación, pero era una buena ganga y pensé que ya perderás unos kilillos este verano’. Me dejó sin respuesta, y me sentí un poquito insegura​.
    •  Verónica (49 años):   Mi hijo, de 14 años, me llevaba preguntando un día sí y otro también si le podía comprar el videojuego ‘Battlefield’. Era un bombardeo constante, pero mi respuesta siempre era la misma: ‘Absolutamente no, es para jugadores de 18 años’. Llegó el Día de la Madre, y evidentemente me lo regaló. Me hizo reír como hacía mucho tiempo que no lo hacía .   No es el detalle más adecuado para una madre, ya que un reciente estudio realizado por  la Universidad Complutense de Madrid , que ha analizado la presencia femenina en las carátulas de los videojuegos comercializados entre 2011 y el 2015, pone de manifiesto que estos productos siguen difundiendo la imagen de una mujer hipersexualizada, con roles de objeto sexual y de mujer dependiente.
      Un videojuego Verónica (49 años): Mi hijo, de 14 años, me llevaba preguntando un día sí y otro también si le podía comprar el videojuego ‘Battlefield’. Era un bombardeo constante, pero mi respuesta siempre era la misma: ‘Absolutamente no, es para jugadores de 18 años’. Llegó el Día de la Madre, y evidentemente me lo regaló. Me hizo reír como hacía mucho tiempo que no lo hacía.
    •  Mirta (51 años):   Cualquier cosita me va a hacer feliz, eso lo sabe mi familia, pero hay algo que no puedo soportar: un regalo sin envolver. Cuando, el año pasado, mis hijos me llevaron a la cama una caja de bombones sin ningún envoltorio, me desilusioné. Sobre todo porque demuestra desinterés, como que lo han comprado deprisa y corriendo .   Nadie puede negar que hay algo especial en  un paquete envuelto , ya que crecen las expectativas y se crea todo un ritual del que disfruta el homenajeado. Lo confirma un  conocido estudio  realizado hace dos décadas sobre la apreciación del regalo según el envoltorio, realizado por el profesor de Mercadotecnia de la Universidad Metodista de Dallas (EE UU), Daniel Howard. Este psicólogo realizó un experimento que consistía en dar el mismo regalo a un determinado grupo de personas, pero unos lo habían recibido en una bolsa de plástico, y otros en una cajita con un lazo muy pomposo. ¿Adivinan qué grupo fue el que tuvo mejores sensaciones sobre el mismo producto?
      6Unos bombones (sin envolver) Mirta (51 años): Cualquier cosita me va a hacer feliz, eso lo sabe mi familia, pero hay algo que no puedo soportar: un regalo sin envolver. Cuando, el año pasado, mis hijos me llevaron a la cama una caja de bombones sin ningún envoltorio, me desilusioné. Sobre todo porque demuestra desinterés, como que lo han comprado deprisa y corriendo. Nadie puede negar que hay algo especial en un paquete envuelto, ya que crecen las expectativas y se crea todo un ritual del que disfruta el homenajeado. Lo confirma un conocido estudio realizado hace dos décadas sobre la apreciación del regalo según el envoltorio, realizado por el profesor de Mercadotecnia de la Universidad Metodista de Dallas (EE UU), Daniel Howard. Este psicólogo realizó un experimento que consistía en dar el mismo regalo a un determinado grupo de personas, pero unos lo habían recibido en una bolsa de plástico, y otros en una cajita con un lazo muy pomposo. ¿Adivinan qué grupo fue el que tuvo mejores sensaciones sobre el mismo producto?

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